Russell Crowe no hará más papeles de gordo en el cine
Russell Crowe ya no quiere ser el gordo. Después de engordar treinta kilos para la película de Ridley Scott, Body of lies, el actor dice que no volverá a aceptar papeles que le exijan engordar porque, luego, se siente incómodo con su apariencia.
Para coger el sobrepeso necesario para interpretar a un alto funcionario de la CIA en la cinta de Scott, Crowe comía hamburguesas con queso para desayunar.
El actor, que fue aficionado a la bebida, aclara sin embargo que los kilos de más no provienen en este caso del alcohol: “La bebida ocupa ahora un lugar diferente en mi vida desde que tengo niños. Hay un montón de cosas que no he vuelto a hacer porque afectan a mi paciencia”.
Via: NDTV Movies
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