Fallece el diseñador de modas Yves Saint Laurent
June 1, 2008 - Por Redacción · Publicado en Celebridades, Portada
Se ha ido otro de los grandes de la moda. Francia y el mundo entero despiden a quien puso elegancia en la alta costura parisina y a quien supo retirarse a tiempo, convencido de que sus días de gloria habían quedado atrás. La noticia llegaba escueta al filo de la medianoche. “Yves Saint Laurent (Orán Argelia, 1 de agosto de 1936) ha muerto a la edad de 71 años”, informaba la Fundación Bergé-Saint Laurent. “Él ha revolucionado la moda durante décadas, siempre evolucionando con la mujer”, dijo anoche quien fue su compañero sentimental y socio durante décadas, Pierre Bergé, muy afectado. “Durante años, Yves viajaba muy poco y casi no salía de casa”, añadió. El luto ha llegado a su taller de la avenida George V de París y a muchas mujeres que, durante décadas, confiaron ciegamente en sus creaciones.
Pero su gran despedida pública, la que quedará para la memoria, se produzco el año 2002 en el Centro George Pompidou, cuando, vestido de negro, con el semblante sombrío y lágrimas contenidas, reunió en una sonada despedida lo mejor de su arte en un desfile antológico y apoteósico, rodeado de tops enfundadas en sus creaciones (el esmóquin, el vestido trapecio, la sahariana, etcétera) y en el que no faltaron sus grandes amigas, empezando por la actriz francesa Catherine Deneuve, su icono durante años.
Unas semanas antes, Saint Laurent se había despedido de la alta costura haciendo un elogio “al gran arte difunto”, y denunciando “la degradación de un oficio que ha desembocado en la agresividad de quienes disfrazan a la mujer con sus grotescos fantasmas”.
SALUD QUEBRADIZA
Los excesos han marcado la vida de este hombre huidizo, extremadamente sensible y obsesionado por la belleza. En 1989 ingresó con delirium tremens en un hospital psiquiátrico. Oficialmente, su taller habló entonces de una profunda depresión. En el mundillo de la moda se hacían apuestas: sobredosis de alcohol, barbitúricos, cocaína, sida y hasta intento de suicidio. No era la primera vez que el modisto se asomaba a las páginas de sucesos. En aquellos años se había convertido en cliente habitual de centros médicos y clínicas de reposo. Días después, un Saint Laurent avejentado, frágil, con la mirada perdida, posaba ante las cámaras para desmentir los rumores. Era la otra cara del sastrecillo valiente que, a los 21 años, saludaba triunfante desde el balcón del imperio de la moda, la casa Christian Dior. El Principito, como le bautizó su maestro, revolucionó la alta costura.
Más artículos sobre: Yves Saint Laurent















Comentarios
¿Tienes algo que comentar?